Ensayito fotográfico sobre esas extrañas criaturas que pululan las aguas del viborón naviero.
Porque están sin poner excusas. Porque jamás podrán volverse viejos, pues le han ganado al tiempo. Cuando el tiempo desaparece —debo confesarles— hemos vencido a la muerte. No hay tiempo… sólo día y noche.
Niños eternos que aún juegan con barro, se emborrachan, aman pasar la noche mirando el fuego, y el día trajinando costas…
Niños eternos…
Sirenas de río.
Va pa’ ellos, a los niños del río, a las sirenas de aguas turbias….
…al Pato, a Juan, a Pamela, a Agus, al Mono, a Facu, a Mauri, a Iván, a Aldo, a la Meli, a Juano, al Toto, a Brenda, a Marina, al Mudo, al Galli, al Colo, a la Enfermita, a la Tonta, al Gonza, al Ari, a Manguera, a Laurita, a la Flaca, a la Poro, a Sole, al Ale, a Mariano, a Kiara, a Luis, a Vir, al Huguito, a Fabiola, al Ema, a Solange, a la Vero, a Leo, al Chino que ya no rema, a la Carota, a Ramón, al Pelado Amor, al Néstor y a todos esos kayaqueros que me olvidé de nombrar o que ya se perdieron.











qué fotos más bonitas, me encanta tu blog!!!
gracias por haberme encontrado!!
muchos saludos desde ROma
que bonitas las fotos, me encanta tu blog!!
gracias por haberme encontrado!!
muchos saludos desde ROma