Aprovechando la distracción del maestro, estas niñas tobas tomaron sin permiso su cámara y fotografiaron el momento en que —tímidas— se escondían por miedo a que el grandote volteara y las descubriera en el hecho delictivo.
Noelia fue la corajuda que disparó la cámara.
¿Vieron alguna vez algo más hermoso que la sonrisa de un indio?
¿Imaginaste alguna vez a las familias que tuvieron que someter para ganar la tierra donde ahora estás viendo esta pantallita de colores? A pesar de que los blancos les robamos toda su tierra, ellos nos siguen queriendo y aceptando, y todavía siguen tratando de acercarse a nosotros.
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Hay sombras que nos miran desde los pastos, que vienen a recorrer este lugar. Sombras que se descomponen en rostros morenos que lloran el eterno robo de su tierra y de su río. Cuando el fogón se calla, cuando todos se van a dormir, los oigo suspirar en la brisa que suavemente sacude a las hojas de los sauces.
(fragmento de «una persona que busca»; Santiago del Río)
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¡Y no me olvidé!
FELIZ DÍA DE LAS LABURANTES




Qué bella foto, Santiago!!! Cuántas alegrías que nos dan los peques pese a sus travesuras, ejejej…
Un besito!!!
Gacias, Pili. Muchísimas alegrías nos dan los pequeños.
Y lo más bello es que ellos nos pones cara a cara con problemas reales, no como los adultos, que nos preocupamos por cada tontería…
Ellos sólo sufren problemas reales —no importa raza, etnia, condición social—. Siempre nos cuentan sus verdaderos problemas: hambre, dolor, frío, aburrimiento, soledad, ganas de jugar a otra cosa, sueño, cansancio.
Escucho los problemas de los adultos y me pongo de mal humor: los papeles que faltan para q autoricen una orden médica, la cola de la verdulería, lo apretujado que se viaja en colectivo, lo caro de la carne, el puterío por los rumores del vecino, que la plata no alcanza para comprar el cubrecamas nuevo, que se me caen las tetas, que no me entra el pantalón, que no me voy de viaje porque tengo que pagar la cuota del aire acondicionado…
Qué feo.
Vivan los niños!!!!!
Tienes mucha razón. Yo intento escucharles siempre que puedo, porque sé que en casa no toman a veces la molestia de sentarse con ellos y charlar… Y es lo que más falta les hace a los nenes, alguien que les escuche, porque muchas veces, tienen cosas importantes que decir…
Algún niño me ha dicho alguna vez “profe, es que de esto no puedo hablar con mis amigos, porque no me entienden”… y que venga y te lo cuente a ti, es maravilloso. Ser su confidente, saber que le da importancia al papel que tenemos…
Los adultos hablamos y hablamos, pero rara vez escuchamos si no es porque nos interesa algo… A veces hay que escuchar por altruismo, por la otra persona… Somos egoistas por naturaleza…
Hola Santi!! muchas gracias por el comentario en mi blog,que bonita foto y que cara de pìlla tenía la niña jeje.Un beso
Que buena foto
Te he enlazado en mi blog que no me quiero imágenes como estas.
Que bien que un momento de tensión nos deje un regalo tan bonito.
Los indígenas sonríen poque tienen la suerte de convivir con la pacha mama, no están atrapados en selvas de cemento como quienes vivimos en la ciudad intentando escapar.
SEÑORITA PEPITA CANTALAPIEDRA.
He leído su interesante comentario y se me ocurren algunas cositas: Yo creo que todos los criollos estamos atrapados donde elegimos estar. Cada uno debe saberse responsable de lo que es.
Se me vienen algunas palabras de Jacinto Piedra.
«Dónde, decime dónde
lo encuentro al hombre…
lo quiero hallar.
Lo busco en los caminos
y en los montes tampoco está.
El hombre es un cerebro
que no obedece a su corazón
TIENE MIEDO A LA LLUVIA
y EN LA OFICINA LE ESCAPA AL SOL.»
Muchos nos decimos querer el monte y desear huír de acá pero después elegimos estar, como unos idiotas, encerrados por horas, pelotudiando con nuestra computadora.
Yo creo que el primer paso para huir de la jungla de cemento es tomarse el colectivo, agarrar la bici, salir a correr para afuera de la urbe y, una vez que a la ciudad la vemos de lejos, respirar un poco de aire puro y echarse en la gramilla a buscarle forma a las nubes. Solos. La mejor manera de conocerse es solo. Sin otro que haga las cosas más lindas y divertidas.
Dejo a mi chic@, a mis amigos, a mi amante en la ciudad y me alejo en soledad para oír los ruidos de mi cabeza y dejar marchar en paz a mis odios. Después vuelvo y pienso… y lentamente me voy imaginando si podemos ser de monte, de nieve, río, mar… o somos realmente de cemento.
Estos días he recibido mucha crítica de gente que se decía depender de mí para ser feliz… gente irresponsable consigo misma y que al «no tenerme» vuelve a sentirse miserable y en soledad. Por eso, Pepita Cantalapiedra, el primer pasa es DARLO. Y darlo solo.
No es el caso de los indígenas, ellos no elijen estar en las ciudades. Ellos fueron desplazados a fuerza de palo y pólvora.
Querido, no has podido ser más acertivo con tus palabras… temo que he quedado sin aliento por encontrarme con una verdad real, y aunque no me cuesta aceptar que ese es el paso que tengo que dar, al menos tengo el consuelo de lo que estoy haciendo en este momento es para lograr dar ese paso…
Bueno, tampoco estoy para vivir de lamentos y simples ganas de hacer algo, sé los sacrificios que tengo en el camino para llegar a donde está mi verdadera luz… así que querido, gracias por los ánimos que sirven para seguir aleteando en este momento.
Abrazos!
no entendí :|.se la robaron pero despues se la devolvieron ?? , asdaf,qe confusa es la vida (?
Si me la vevolvieron, Guadi, de lo contrario no hubiera podido subir la foto.
Un beso, muchacha. Espero que ustedes estén todos bien.
preciosa!!!! sonrisa, sonrisas asì solo nos la regalan la inocencia y la pureza de la niñez, esa etapa donde la sonrisa de un niño nos atrapa x siempre
que bueno que la compartas con tus lectores tambien me robo uan sonrisa
Gracias. Los niños son lo mejor de la vida. Lo único puro.
m encanta ser niña y hacer todo tipo d travesuras,
xq d esa manera al menos x un instante el otro se desconecta para reir
o meter un reto…
Retar es parte de la actuación de educar. Jamás hay odio ni bronca, aunque a veces uno se sienta superado por la inconducta.
El maestro enojado es un actor que «hace de malo».