El sol invernal en los arroyos muestra todo el tiempo el destello inagotable del lado sombreado de las hojas…
Un beneficio, durante el tiempo estival, que sólo puede verse en los minutos del ocaso.
Para verlo hay que llegarse hasta los montes de yuyo negro y salvia; ésos que no pueden matar las heladas. Esos son los albardones que todo el tiempo nos enseñan el destello inagotable del lado sombreado de las hojas.
El invierno tiene esos pequeños deleites. El monte tiene estos pequeños secretos.








Momentos màgicos!
Santiago de Río = Chago del Cauce este hombre si que es jugado por sus valores y convicciones.
Dame la receta para ser consecuente. La necesito urgentemente para reafirmar o desechar posiciones.
Abrazos desde Ñuñork City…………….
La única receta es la sensibilidad. Aprender a ponerse en el lugar del otro, ya sea planta, humano, animal.
Es facil pero trae muchos problemas con el resto de la gente.
Entonces explota la magia y las cosas que parecían triviales y cotidianas, empiezan a enseñar su arte, que no es poca cosa. Su arte pero también sus dolores.
Cuantos destellos puede brindarnos la imagen de esas hojas y su sombra, nos llega con cada una, una idea distinta… Bella la naturaleza y bella tus obras
Saludos
Muy buena foto, Kayakero
Leyla: la naturaleza siempre asombra. Uno no termina de descubrirla ni admirarla.
M!~: Gracias. Pero la Gran Madre se puso ahí, posando para la foto. Yo sólo apreté un botoncito.
veo estrellas en el agua!!!!
buenas fotos como siempre