27
Jun
08

Canción sin eco

Antes

 

Se me dobla la panza del dolor cuando

escuchos ciertos nombres,

cuando llegan ciertos meses,

cuando recuerdo tantas tristezas y rostros.

Qué hermosa estación para

enamorarse es el invierno…

o para sentarse solo, sólo a llorar.

isla del rio parana

 

Hoy (aire de zamba)

 

No sé para qué esconderte:

no has logrado borrar tus huellas;

pensás que no puedo verte,

que daré la media vuelta.

 

Entre imágenes te encuentro,

oculta en cada reflejo.

Más fueran tuyas las tardes,

si distamos del espejo.

 

No me detuve el día

que fingiste haber muerto.

Hoy te siento respirando

agitada aquí adentro.

 

¿Cómo pensás entender mis sueños si no has descifrado mi mirada? ¿Para qué pedirme una respuesta si, por más que muevas tus labios, de ellos no salen palabras?

 

No me detuve el día

que fingiste habías muerto.

Hoy te siento respirando

agitada aquí adentro.

 

Fuiste un día la roca,

fuiste un día el origen,

fuiste un día las coplas

que hoy ya no te eligen.

 

Facundo Santoro e Iván Machado; escrito en el Paso Correntoso —boya 474—, junto al árbol añoso (el más grande de la comarca de Alto Delta).

 

 


0 Respuestas a “Canción sin eco”



  1. No Comments Yet

Escribe un comentario




TAPA DEL LIBRO SANTIAGODELRIO Todos éstos están ahora atrapados en nuestro remanso costero:

«La caza es sólo una denominación cobarde para un asesinato especialmente cobarde de criaturas sin posibilidades. La caza es una forma secundaria de enfermedad mental humana». Teodoro Heuss.

A diferencia de los soldados, que en la mayoría de los casos tienen ante sí a un enemigo con iguales posibilidades, el cazador es especialmente cobarde: él dispara sólo cuando la víctima no se puede defender.

Que el hombre se atribuya el derecho de matar por diversión a seres vivos que sienten y que perciben el dolor igual que él, es algo absolutamente miserable.

Los cazadores futivos están acabando con la fauna nativa. No les sigas la fiesta a los matadores de carpinchos. Defendé nuestros recursos.

«El fuego quedó prendido, como testigo nuestro ... en silencio, contrarestrando los escopetazos de los bobos que todavía van a cazar algo cuando no necesitan de eso para vivir ... quitando una vida inutilmente.

Cuando era chico me gustaba cazar a mí también, hasta que traté que una perdiz levantara vuelo para tirarle y, como no subía a pesar de mis pisotones al suelo, al acercarme me di cuenta que tenía cría abajo ... nunca más le tiré con algo a un ser vivo.»

Capitán Martín Burbuja.

Las publicaciones están en las fechas en rojo.

Junio 2008
L M X J V S D
« May   Jul »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

¡¡¡Seguimos adelante!!!

  • 141,088 veces apretaron el botón del ratón para aparecer acá

Índice de la página

cazar1 matar-animales no-a-la-caza

RSS El Blog del Río Paraná

RSS Fotos silenciosas

Comunicate con el autor

santiagodelrio@argentina.com