Elegí la canción Avío del Alma, de los de Imaguaré de Corrientes: mi grupo preferido desde hace muchísimos años.
La canción fue grabada en un teatro de la capital correntina, y el disco entero es un mensaje grande de amor hacia los pobres y desterrados de nuestro país.
Sobre la canción, les cuento que fue compuesta por un cura llamado Julián Zini, también correntino y chamamecero. Lleva por nombre «Avío del Alma». El avío es el bartulaje que uno lleva para un viaje. Se le dice así durante el tiempo en que uno lo está preparando. Cuando el viajero prepara su equipaje, decimos que está haciendo su avío. Mi finada Oma —mi abuela— me contó una vez que mi mamá, siendo muy chiquita y aún viviendo en el Paraguay, de donde fueron expulsados por la pobreza, un día discutió con ella y preparó un pañuelito atado a un palo largo, cargando en el interior del trapo su pijama y su muñeca preferida y se fue de la casa, a la casita de mi Claine Oma —mi abuela chiquita, que era mi bisabuela— y, como me dijera la Oma ese día, «tu madre hizo su avío y se fue durante medio día de mi casa, enojadita y llorando por el campo». Por eso fue que mi primer contacto con este maravilloso grupo correntino fue a través de esta canción: Avío del Alma, que me hiciera recordar tanto a mi Oma buena y enojona, que siempre me consentía con tortas de ricota y chipá recién horneado.
Sobre la poesía de canción, les cuento que van a oír varias veces esta expresión: «va a cambiar, es cosa de tener paciencia: esa vieja ciencia de los poriajú». Va a cambiar el tiempo no sólo significa que se va a venir tormenta, sino que hace referencia a la esperanza de los desterrados por volver a su tierra; esa esperanza no se pierde jamás. Mi madre siempre sueña que va a volver a su Cambyretá natal —cerquita de Encarnación— a subirse otra vez al árbol de mangos… Yo jamás me atrevería a desilusionarla, contándole que Cargill transformó todo su monte en un desierto sojero… pero bueno… Los desterrados siguen esperando el cambio del tiempo. Esa vieja ciencia de los poraijú es justamente eso: la gran paciencia de los pobres… paciencia que les lleva toda una vida, hasta la muerte. Mi Sudamérica es muy injusta con los pobres.
Las fotos: ya saben, son sólo una excusa que tengo para distraerlos y hacerles escuchar la canción hasta el final.
Van a ver que es maravillosa. Se los juro. Me hizo llorar muchas veces.


Santiago,impresionante.
La canción no la conocía,y tenes razón es maravillosa.
Pero sabes que me hizo llorar a mi (y no es en sentido figurado que lo digo),la parte en que escribís……
“Mi madre siempre sueña que va a volver a su Cambyretá natal (cerquita de Encarnación) a subirse otra vez al árbol de mangos…
Yo jamás me atrevería a desilusionarla, contándole que Cargill transformó todo su monte en un desierto sojero…”
Lamentablemente vivimos en una sociedad donde las arrugas y el paso del tiempo son un símbolo de decadencia y abandono personal,en lugar de ser una muestra fiel de la sabiduría de haber vivído.
te dejo como siempre,un beso muy grande.
Hola Chamigo, pasamos a dejarte saluditos mágicos con las hadas!!!!.
No te encontramos, nos quedábamos a tomar unos matecitos.
Será para la próxima, buen finde
Irlanda
Mi abuela aun dice, se avecinan cambios.. y uno tiembla..
Santiago, no habia escuchado la cancion y bien dices, es hermosa..
Saludos y buen fin de Semana..
Leyla
Cpm y MiNe: la canción es maravillosa. increíble.
Irlanda: qué pena que no hayamos compartido los mates. Un beso desde acá.
Si supiéramos escuchar las voces de nuestras abuelas!
Maravillosa canción, un placer a los sentidos y al alma!
Remueve cosa del corazón: desde la memoria hasta la esperanza!
Si, “Avío del alma” y toda la obra del Paí Julián es maravillosa, él es uno de esos curas que tanta falta le hacen a MI Iglesia Católica. Lamentablemente a otros como él los mataron (Angelelli, Mugica, De Nevares, etc.)A mi me sencibilizan todos los temas del Cura pero si escuchás atentamente “Herencia de la sangre” y conoces todos los datos que allí vuelca, te va a costar mucho reponerte…como a mi.
Ah!, tambien “Chamamecero”…y “Compadre, que tiene el vino”…y Hablando de arrugas:”Ramona Rosa Vallejos”…y todo, hermano, todo lo que hace el Cura es para escuchar, pensar y hacer engordar el alma…Hasta pronto.
Raquel: Ojalá me quedara alguna abuela para escuchar. Qué bueno que te haya gustado.
Darío: La obra del Pai es maravillosa. Creo que es «Memoria de la Sangre», no herencia, pero no estoy seguro. Y es un testimonio maravilloso. Gracias por tu comentario.