Fotos de una recorrida por lagunitas cercanas a Rosario, antes del encuentro kayakista por la defensa de los humedales.
Una buena para la naturaleza.
Ceibo florecido.
Tortuga de río.
Garcita azulada.
Chorlito de collar.
Garcita blanca.
Caracol recién nacido.
Caracolito oculto.
Curutié colorado.
Caracolero en vuelo.
Hembra del varillero negro.
Macho del varillero negro.
Monte lindo.
Recorriendo humedales frente a Rosario.
Timbotal y ganado.
Caracolero sobre el mata ganado.
Caracolero adulto en vuelo.
Pollona azul oculta.
Pollona azul en retirada.
Pollona negra.
Caracolero juvenil.
Patos capuchinos hullendo.
Becasina en el pastizal.
Colonia de cuervillos de la cañada.
Tuyango (cigüeña americana).
Carau.
Tuyango.
Caracolero buscando descanso.
Tuyango oculto por una nube.
¡¡¡¡Al agua!!!!
Vadeando.
Garza blanca.
FOTO DE WALTER ANDINO
FOTO DE WALTER ANDINO
FOTO DE WALTER ANDINO
Los que SÍ.
¿Por qué nos reunimos los que sí?, según David Linaro.
De “Sitios”, “Lugares” y “No lugares”Casi con seguridad cualquier kayakista o piragüero que sale remando desde la ribera rosarina, nos puede informar sobre el recorrido para llegar hasta “el Sitio” o “el Lugar”. Si los consultamos, nos podrán responder que cruzando el canal rumbo a la isla y, siguiendo río arriba por la costa, llegaremos al “Puntazo”; que si vamos cortando el Paraná Viejo, medio dejándonos llevar por las aguas, derivaremos hasta el “Sitio” (donde nos juntamos todos… donde seguro hay alguien con quien compartir unos mates…); pero si les preguntamos sobre “el Lugar”, nos dirán que para llegar deberemos pasar bajo el puente y remando de arribada unos diez minutos y, luego de pasar una pequeña ensenada que se formó en “el tapón” del canal que acompaña al terraplén, nos encontraremos con “el Lugar” (el lugar donde nos gusta acampar… o también, donde vamos cuando queremos alejarnos del ruido); un magnífico sauzal donde reina el ave y gobierna el verde. Estos parajes forman parte de una geografía con la cual nos identificamos, que reconocemos como “propia” y “familiar”; estos son sin duda “lugares” donde se vive y se convive, donde se establecen vínculos entre humanos y con la naturaleza.
Y… ¿Porqué esforzarme en resaltar todos estos rasgos, si estos sitios no constituyen atractivos para el turismo, ni tampoco características espectaculares? Pues bien: lo hago para oponerlos a los “No lugares”,* típicos de la era posmoderna, que se constituyen como espacios “sin arraigo”: los shoppings, los multicines, los locales de video juegos, los hipermercados; espacios sin geografía, ligados al consumo masivo y a la circulación permanente, semejantes en todo el mundo.*
Cuando caminamos dentro de un shopping, difícilmente podremos ubicarnos por los puntos cardinales, todo es luz, todo nos seduce a mirar, a tener, a querer comprar… También nos será difícil reconocer por dónde estamos transitando… tal vez hasta hayamos pasado dos veces, inadvertidamente, por el mismo punto.
Si analizamos un poco más, podremos aseverar que será lo mismo si ese shopping se encuentra en Bangkok, en Lima o en Arroyito; lo mismo da… Muchas veces, los cráneos de la mercadotécnia, del marketing y la publicidad, nos intentarán vender estos “espacios” como “lugares” de la globalización o “sitios” sin ideología… Y yo les digo ¡¡¡No!!! Nada más alejado de la realidad que estas aseveraciones, y digo que ¡Si tienen ideología!, una ideología que no nos pertenece “la de la clase dominante”, que es foránea y masificadora, éstos son los altares de la lógica capitalista a ultranzas, la que busca en nosotros al consumidor “sin arraigo y sin pertenencia”… Y no dudo un instante en reconocer que son lindos y atractivos estos lugares; pero cuidado… no perdamos de vista los propios; los de la geografía que nos pertenece, los que son parte de nuestra cultura, donde vivimos y nos reconocemos como rosarinos, santafesinos, litoraleños o argentinos. Y mientras —alegres— compramos los nuevos espejitos y cuentitas de colores, esos otros “Lugares”, esos “sí lugares”, ésos que sí son tan nuestros, hoy se encuentran en peligro. Sus recursos ya han sido focalizados, estudiados y evaluados, cuando no, ya comprados… por los poderosos del mundo. Pero por suerte… Este último fin de semana, un grupo de kayakistas preocupados por defender los “humedales del Alto Delta”, Eligieron “el Sitio”, como el lugar mas adecuado para reunirse y comenzar a trabajar en la difusión y concientización sobre las problemáticas ambientales y sociales que afectan a las islas, que son muy nuestras… y sin duda conforman nuestra identidad!
David Linaro (esta vez como profe de Geografía )
Anexo incómodo: ¿Por qué “Shopping” y no “paseo de compras”? ¿Por qué “Popcorn” y no “pochocho” o “pororó”? ¿Por qué “wafles o hot dogs” y no “panchos y empanadas”? ¿Por quéeeee….?
* Fragmento extraído de: “El río que somos”, Claudia Costinovsky , Coordinadora Area Eco Educación del Taller Ecologista de Rosario.
A continuación, un video donde podremos ver, además de fauna nativa de la isla, la virilidad del Señor Dobson y una muestra acrobática de los chicos de Kayakys.














































Los que se animan a levantar su voz