
Todos éstos están ahora atrapados en nuestro remanso costero:
«La caza es sólo una denominación cobarde para un asesinato especialmente cobarde de criaturas sin posibilidades. La caza es una forma secundaria de enfermedad mental humana». Teodoro Heuss.
Que nuestros humedales no sean transformados en una pampa ganadera.
«El fuego quedó prendido, como testigo nuestro ... en silencio, contrarestrando los escopetazos de los bobos que todavía van a cazar algo cuando no necesitan de eso para vivir ... quitando una vida inutilmente.
Cuando era chico me gustaba cazar a mí también, hasta que traté que una perdiz levantara vuelo para tirarle y, como no subía a pesar de mis pisotones al suelo, al acercarme me di cuenta que tenía cría abajo ... nunca más le tiré con algo a un ser vivo.»
Capitán Martín Burbuja.
A diferencia de los soldados, que en la mayoría de los casos tienen ante sí a un enemigo con iguales posibilidades, el cazador es especialmente cobarde: él dispara sólo cuando la víctima no se puede defender.
Que el hombre se atribuya el derecho de matar por diversión a seres vivos que sienten y que perciben el dolor igual que él, es algo absolutamente miserable.
Los cazadores futivos están acabando con la fauna nativa.
No les sigas la fiesta a los matadores de carpinchos.
Defendé nuestros recursos.
0 Respuestas a “desastre ambiental”