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09
Jul

Música para cambiar al mundo (sexta parte)

NO HAY PAZ MÁS GRANDE QUE ESTAR EN LA ISLA CANTANDO CON LA GENTE QUE UNO AMA.

LOS QUE NO LE TEMEMOS AL DOLOR DEL AMOR, NO PODEMOS MÁS QUE PERSIGNARNOS ANTE ESTA MARAVILLA QUE NOS CANTA LILI HERRERO… A NOSOTROS, LOS SANTAFESINOS DEL RÍO.

 

videoclip “Tus recuerdos” de la cantante correntina Gicela Méndez Ribeiro se adjudicó el Primer Premio en el CONCURSO - MÚSICOS ARGENTINOS DEL NEA LITORAL ORGANIZADO POR CANAL 9. El video que fue dirigido por Marcel Czombos fue grabado durante 4 días en Coronel Du Graty, ubicado al sur del Chaco, el lugar fue la pista de baile “El Colón” una pista abandonada al costado de la ruta 95 a unos 10 km de Du Graty. Esta Pista fue en los años 60, un punto de referencia para el chamamé en la región y por su escenario pasaron los referentes de la música del litoral: Isaco, Transito, Tarragó, Don Ernesto. entre otros. El video toma como forma de homenaje este lugar para recordar aquellos años, donde el chamamé sonaba con mucho fervor, también como consecuencia directa del auge algodonero, que traía de toda la zona del litoral, a cosecheros golondrinas a trabajar y con ellos también venia acoplado su música. El tema “tus recuerdos” es un clásico chamame de Don Ernesto Montiel y Julio Montes y en el video tiene como protagonista a “Cambá Galleta” un eximio bailarín que impuso un estilo en la forma de bailar el chamamé y su acompañante Diana Sherer los dos de la ciudad de Mercedes en Corrientes. Los músicos que acompañan en éste videoclip son Jorge Bernárdez en guitarra y Cesar Frette en acordeón. Este videoclip también forma parte del primer disco solista de Gicela: “Por el caminito” y que saldrá a la venta en las próximas semanas. Para este disco la cantante se rodeó de una formación mayoritariamente acústica integrada por algunos de los mejores instrumentistas de la provincia de Corrientes. La originalidad en los arreglos creado por “Cacho” Nuñez, son la marca distintiva de “tus recuerdos” y de todo el disco. http://gicela.blogspot.com/

 

PARAJE BANDERA BAJADA, DE ISAQUITO QUERIDO: PATRIARCA BUENO DEL CHAMAMÉ.

08
Jul

Foto 26 mil

ATARDECE EN EL RIO PARANA
ATARDECE EN EL RIO PARANA

ASÍ SE FUE EL SOL EL SÁBADO 5 DE JULIO. JUSTO APRETÉ EL BOTÓN DE LA CAMARITA, DISPARADO POR 26 MILEAVA VEZ, O COMO SE DIGA ESA CIFRA TAN RARA.

ESTABA EN COSTA PASTITO, EN EL PASO DESTILERÍA, FRENTE A LA ISLA LA DESEADA DE GRANADERO BAIGORRIA.
¿BONITA, NO?
07
Jul

La espera

Durante casi todo un verano, cada sábado al mediodía, Iván Machado, el músico del barrio Unión, esperaba a Laura Aznar en un pontón, a orillas del río Paraná. Ella descendía de una lancha de pasajeros y él, feliz con su presencia, la subía en su bote doble para llevarla a los lugares mágicos que pueden encontrarse río adentro, allá donde no llegan los turistas.

Un día se atrevió a escribirle unas líneas que jamás le mostró, pero que han sido preservadas en la casita de calle Reconquista —donde funcionara la logia del AKU— rayadas en el revoque fino de una pared del patio. Jamás pudimos dar con el papel original, si es que alguna vez hubo alguno.

 

El tiempo que pasa después del último momento en que la vi: eso es la espera.

La espera es un suave dolor en la boca del estómago, que no se queda quieto y se desplaza hacia el lugar donde alguna vez, cuando fuimos niños, tuvimos las alas; y luego regresa hacia la parte de adelante.

A veces corre por los brazos en un cosquilleo que alcanza la punta de los dedos; y entonces se frotan las yemas y todo eso que es la espera puede volverse luz entre las manos: delante de los ojos… Ojos que lentamente juntan los párpados, logrando que esas ansias pasen de la incomodidad del cosquilleo desesperante, a la calma de pausar la mente y observar a la persona amada, volviéndose tangible aun en la ausencia: aun en la espera.

 

         Un día, mientras Iván Machado preparaba sus cosas para esperar a Laura, un mensaje de celular le pasó el suave dolor en la boca del estómago, a un retorcer del cuerpo que lo mantuvo por mucho tiempo tirado en la cama llorando. Laura dejaba de ser un recuerdo, e intentaba inútilmente volverse un olvido. Los amigos de Iván trataron de convencerlo de que ella siempre fue intangible para él, que sólo vivía un veranito ilusorio. El amor, para muchos soñadores, es algo oscuro y doloroso.

 

 

 

06
Jul

La voz de una radio (revisión y fotos del finde)

ESCUELITA RIO MARRON

La voz de una radio

 

           Cuando yo era muy pequeño observaba durante largas horas a mi padre junto a su poderosa radio. Movía los ecualizadores, apretaba botoncitos, introducía y sacaba casetes. La radio era su mundo oscuro y misterioso. Por las noches lo escuchaba sintonizar, a través de la onda corta, señales asiáticas, europeas, aunque nada entendiera él sobre lo que hablaran sus locutores. Jamás comprendí su amor por las voces de lejos; supongo que se soñaría un espía de la guerra fría tratando de interceptar señales comunistas, o eran simplemente esas interferencias quienes lo llamaban como una sirena a un marino, como un urutaú[i]a los ojos ciegos de un acampante; esos silencios y, desde el fondo del caos y la oscuridad, un ser humano, o una melodía intentando romper con ese mutismo… salirse de entre las sombras para contarnos qué terrible tormenta de nieve estaría azotando a los sherpas del Nepal; qué nuevos bloqueos económicos se sucederían en el Peñón de Gibraltar, sembrando odio entre españoles y anglo-andaluces; o qué colección de arpegios estaría recordando a la Rusia de los zares. Mi padre no lo sabía, raramente buscaba una transmisión latina, pero a todo el resto podía —o creía— imaginarlo en su navegación por las voces sin fronteras de la onda corta. Recuerdo su colección de revistas de «El Eternauta», de Héctor Germán Oesterheld. Un señalador especial marcaba la página donde los presos por la nieve fosforescente se enteraban, gracias a una radio de onda corta, que la invasión extraterrestre no era sólo un desastre local, sino que estaba implicando una masacre a escala mundial. 

          Un día, revisando el contenido de unos casetes que hallé en unas cajas, después de la mudanza a la casa de calle Reconquista, encontré una poesía sin autor que me recordó los tiempos en que yo lo observaba a mi padre sintonizando y grabando.

           —Escuchá esto, Facundo —me decía—. Es una radio árabe. ¡Cómo hablan! —y así pasábamos las horas de la noche: mientras yo le prestaba atención a sus hallazgos, también jugaba al chinchón con mi madre. Tuve la suerte de que en mi casa no se mirara la televisión, sólo se encendía ese aparato cuando mi abuela venía de visita—. Vamos a grabarlo —mi padre había encontrado algo nuevo.            Recordé los versos en el mismo momento en que oí las primeras palabras, después de apretar el play. Mi padre había grabado esa poesía en una tarde lluviosa de domingo, cuando la estática de los rayos no el permitieron ir lejos en su sintonía. —Una emisora de Encarnación, en Paraguay —gritó aquella vez. Decidí transcribirla. No tiene dueño, creo. Su autor seguramente estará muerto y en su descendencia, sólo olvidos serán estas líneas. Voy a firmarla, pero no usaré mi nombre, pues será una aberración al alma de aquella musa. Utilizaré mi seudónimo, mi nombre en clave que sólo sirve para publicar plagios y opiniones. Le pondré el nombre de algún tonto que se crea poeta. ¿Y por qué publicarla? Porque versos tan hermosos no pueden pasar por alto. Porque sería una pena que se perdieran en el magnetismo de una grabación que pronto dejará de existir. Si yo se la envío a la revista de Cecilia[ii], quedará escrita en mi ordenador, y en nuestros correos electrónicos, también en la imprenta donde a la revista se la hace material, y en las miles de copias que deambularán por el barrio. Si la publico como anónima, entonces será ése el momento mismo de su muerte. Si lleva un nombre, tal vez alguien, alguna vez, se preguntará por su origen, puesto que la pobre, por no ajustarse a estilos, rimas o métricas, escasas posibilidades tiene de volverse popular.

           La voz de una radio, encerrada en un casete que acusaba en su etiqueta «Febrero de 1978» decía —bajito y estorbada por una nube de interferencia—:

No soy piedraSucumbida,

Oculta bajo un arenal.

Ni el arroyo

Que andando grietas

No halla vertiente

Por donde escapar. 

Tampoco algarrobo

Que impone su altura,

Mirando de arriba

El aromital[iii].

Nunca el ocaso

Ardido de nubes,

Que llama al sollozo

Crepuscular. 

Nunca el suspiro,

Perdido,

De un ventisquero,

Ni el camalote

Que no sale a flote

En un lagunal. 

Soy secreto y no vanagloria,

Destino y no final. 

Soy el último paisaje…

El que retrocede un paso a cada andar. 

Soy de tierra, de agua y de cielo. 

Estoy en la mirada del que añora;

Del que sabe que

Más allá de mi espalda

Está su pasado, su lugar. 

Estoy en la incertidumbre del observador,

Del que no conoce el trajinar

De mis nubes ni mis vientos,

Por más baquiano que se dé en aparentar. 

Soy el silencio del errabundo que calla, y

Por más que ande

Las distancias más tendidas

Sin detenerse vez alguna,

Me contempla,

Al saber

Lo que jamás ha de alcanzar. 

Soy el horizonte.                    

 

                                          


[i] Urutaú: ave nocturna que no puede ser divisada a simple vista. Hay personas que pasan su vida entera en el monte, sin poder ver jamás al ave. Su nombre, aunque guaraní, viene de la onomatopeya que nos hace imaginar su canto. He oído que también se la llama curucucú, entre los kayaqueros.

[ii] Revista de Cecilia: una de las revistas barriales donde Facundo Santoro publicaba sus ensayos y poesías.

[iii]Aromital: supongo que el poeta, aquí, hace referencia a alguna especie de espinillo, o árbol de menor altura que el algarrobo. El aromo, para algunas comunidades, es el algarrobo. El espinillo: aromito para algunos chaqueños y correntinos.

 

 

EL SOL SE VA, VIENE LA NOCHE
EL SOL SE VA, VIENE LA NOCHE

LAS FOTOS DEL FINDE. JUAN, EXPULSADO DE SU CASA, SE QUEDÓ CON LO` PIBE`; VOLVIÓ LA SOLE, QUE NO SE ASUSTÓ EL FINDE PASADO; EL PIBITO CON HAMBRE SE COMIÓ TODO; EL MONO LEO EXTRAÑÓ A SU CHICA; EL COLO WISKI SE FUE A DORMIR TEMPRANO PORQUE NO SE RECUPERA, Y EL MAESTRITO ROMPIÓ CON QUE QUIERE QUE LLEGUEN LAS VACACIONES.   

DEL RIO Y OLIVERA
DEL RIO Y OLIVERA
PROFE JUAN LAGUNERO
PROFE LAGUNERO
PROFE JUAN OLIVERA
SEDUCTOR POR NATURALEZA
LA ESCUELA DE JUAN OLIVERA
LA ESCUELA DE JUAN OLIVERA
GRACIAS, VIEJO PARANÁ
GRACIAS, VIEJO PARANÁ
Para que no se les olvide… lo dijo el primer comunista:
 

 

 

 

04
Jul

La mujer hermosa

Breve ensayo sobre la mujer hermosa.

 

 

 

 

 

 

 

     

 

 

 

 

Para empezar este ensayo, debo enunciar primero cinco postulados.

 

 

1-     Quien salva una vida salva al mundo entero. (Talmud)

2-     Los maestros corrigen con color rojo porque la ignorancia se paga con sangre. (Profesor Lereux de la Universidad Pública de Rosario)

3-     Se valora en función de lo que cuesta.

4-     La mujer hermosa es quien cargue una sonrisa perfecta, un cuerpo escultural, y/o la palabra precisa.

5-     La Humanidad es una gran Madre. Los católicos buscaron a María porque el varón les quedaba chico.

 

La mujer, si es hermosa, jamás puede pasar desapercibida. Dos solamente son sus posibles destinos. Sólo dos. Salvar al mundo o destruirlo; pero jamás podrá pasar desapercibida.

La mujer hermosa será tentada a autodestruirse desde muy pequeña. Será la «linda» en todos lados, la más hermosa del jardín y del grado de su escuela, la que todos escucharán cuando hable, la que tiene la sonrisa para convencer incluso a los maestros más inquisidores. Será la mimada por todos los varones de todas las edades, y la respetada por todas las mujeres. Siempre tendrá la última palabra.

Hacia los quince años, la mujer hermosa tendrá todos los vicios de una princesa o todas las responsabilidades de una soberana. Hacia los quince años, la mujer hermosa estará lista para salvar al mundo o destruirlo.

La mujer hermosa tendrá muchas ofertas, muchas opciones tendrá para crecer y elegir. Saldrá confundida o fortalecida.

Cuando su guía es fuerte, cuando no mira televisión, cuando su familia no sea muy materialista, ella rápidamente estará lista para defender al más débil: para luchar por las causas justas.

Sin modelos coherentes, casi con seguridad que se hundirá en su propio ego. Tal vez tenga suerte y se le despeje la cerrazón, pero entonces el nuevo mundo se le antojará confuso y enredado… Luego: predecible y vano… para morirlo efímero y sin sentido. La mujer hermosa será absorbida por un gran remanso de indiferencia y autoengaño.

Las chicas feas no tienen esos problemas, porque cada victoria le habrá costado el doble. Todo se valora en función de lo que cuesta, y a las chicas hermosas les cuesta muchísimo valorar.

Las chicas hermosas, si además son inteligentes, tendrán la mitad de su vida resuelta… pero aun así sólo podrán salvar o destruir al mundo; no podrán pasar desapercibidas, aunque quieran ser sólo sombras: Siempre habrá una brisa que les vuele la capucha, una lluvia que les moje la ropa, o una injusticia que no podrán dejar de ajusticiar.

Ser una chica hermosa es muy difícil. Cuesta que cueste lo que no cuesta.

Es tan difícil. Salvar o destruir. No hay otra opción.

Evita Duarte

 

Luc�a Ceresani
Lucía Ceresani
Charo Bogar�n

Charo Bogarín

Mar�a Gabriela Epumer

María Gabriela Epumer

M!~
La señorita K

 

 

Antes de decir cualquier cosa, relean el postulado número 4: dice Y/O.

 





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